1 -No eres un completo inútil… por lo menos sirvo de mal ejemplo.
2 -Si no eres parte de la solución eres parte del problema.
3 -Lo importante no es saber, sino tener el teléfono del que sabe.
4 -El que sabe, sabe… y el que no sabe es jefe.
5 -Yo no sufro de locura… la disfruto a cada minuto.
6 -Es bueno dejar el trago, lo malo es no acordarse donde.
7 -El dinero no hace la felicidad… la compra ya hecha.
8 -Una mujer me arrastro a la bebida… y nunca tuve la cortesía de
darle las gracias.
9 -La inteligencia me persigue, pero yo soy más rápido.
10-Huye de las tentaciones… despacio, para que puedan alcanzarte.
11-La verdad absoluta no existe, eso es absolutamente cierto.
12-Hay un mundo mejor, pero es mas caro.
13-Ningún tonito se queja de serlo, no ha de ser tan malo.
14-Estudiar es desconfiar de la inteligencia del compañero de al lado.
15-La mujer que no tiene suerte con los hombres no sabe la suerte que
tiene.
16-No hay mujer fea, solo belleza rara.
17-La pereza es la madre de todos los vicios, y como madre hay que
respetarla.
18-No tomes la vida tan en serio, al fin y al cabo no saldrás vivo de
ella.
19-Felices los que nada esperan porque nunca serán defraudados.
20-El alcohol mata lentamente… No importa, no tengo apuro.
21-La confusión es clarísima.
22-Mátate estudiando y serás un cadáver culto.
23-Lo triste no es ir al cementerio, sino quedarse.
24-Tan malo es el trabajo, que hasta pagan por hacerlo.
Maximas filosóficas
850 años de la consagración de la iglesia de la abadía benedictina de Maria Laach, Alemania
La iglesia abacial benedictina de Maria Laach (en Renania, Alemania) ha cumplido 850 años de dedicación al culto.
El próximo domingo, los monjes y amigos de la Abadía de Maria Laach celebrarán la consagración de su iglesia.
El principal concelebrante de la Eucaristía será monseñor Reinhard Marx, obispo de Tréveris, junto al archiabad Theodor Hogg OSB de Beuron.
Después de la Misa, los benedictinos recibirán al primer ministro de Renania-Palatinado, Kurt Beck, informa la Orden.
Por su parte, el presidente del Parlamento alemán, Norbert Lammert, pronunciará una intervención bajo el título: «En medio de este mundo: la Iglesia en el tiempo, el tiempo en la Iglesia».
Tras la conferencia se presentarán dos volúmenes conmemorativos de textos e ilustraciones, publicados de la mano de dos monjes de Maria Laach: Angelus A. Häußling OSB y Augustinus Sander OSB. El lanzamiento de esta obra se debe a la archiabadía de St. Ottilien.
La fundación de la abadía benedictina de Maria Laach -junto a los lagos volcánicos de Eiffel- se remonta al año 1093, gracias al conde de Palatinado Enrique II y a su esposa, Adelaida de Orlamünde.
La iglesia abacial fue consagrada el 24 de agosto de 1156 durante el mandato de Fulbert (1132-1177), su segundo abad.
San Benito de Nursia (480-547), patrono de Europa junto con los santos Cirilo y Metodio, es el gran patriarca del monaquismo occidental.
La progresiva expansión de la Orden benedictina por él fundada ejerció una gran influencia en la difusión del cristianismo en todo el continente europeo.
Es sumamente venerado en Alemania y, en particular, en Baviera, tierra natal de Benedicto XVI.
Dios quiera y la abadía de Esquipulas, también llega a esa cantidad de años, y a muchos más.
¿Qué clases de aborto hay?
El asesinato de un bebé no nacido se produce, además de algunos métodos domésticos, a través de los siguientes métodos:
- Por envenenamiento salino
Se extrae el líquido amniótico dentro de la bolsa que proteje al bebé. Se introduce una larga aguja a través del abdómen de la madre, hasta la bolsa amniótica y se inyecta en su lugar una solución salina concentrada. El bebé ingiere esta solución que le producirá la muerte 12 horas más tarde por envenenamiento, deshidratación, hemorragia del cerebro y de otros órganos. Esta solución salina produce quemaduras graves en la piel del bebé. Unas horas más tarde, la madre comienza “el parto” y da a luz un bebé muerto o moribundo, muchas veces en movimiento.Este método se utiliza después de las 16 semanas de embarazo.
- Por Succión
Se inserta en el útero un tubo hueco que tiene un borde afilado. Una fuerte succión (28 veces más fuerte que la de una aspiradora casera) despedaza el cuerpo del bebé que se está desarrollando, así como la placenta y absorbe “el producto del embarazo” (osea, el bebé), depositándolo después en un balde. El abortista introduce luego una pinza para extraer el cráneo, que suele no salir por el tubo de succión. Algunas veces las partes más pequeñas del cuerpo del bebé pueden identificarse. Casi el 95% de los abortos en los países desarrollados se realizan de esta forma.
- Por Dilatación y Curetaje
En este método se utiliza una cureta o cuchillo provisto de una cucharilla filosa en la punta con la cual se va cortando al bebé en pedazos con el fin de facilitar su extracción por el cuello de la matriz. Durante el segundo y el tercer trimestre del embarazo el bebé es ya demasiado grande para extraerlo por succión; entonces se utiliza el método llamado por dilatación y curetaje. La cureta se emplea para desmembrar al bebé, sacándose luego en pedazos con ayuda de los forceps. Este método está convirtiéndose en el más usual.
- Por “D & X” a las 32 semanas
Este es el método más espantoso de todos, también es conocido como nacimiento parcial. Suele hacerse cuando el bebé se encuentra muy próximo de su nacimiento Después de haber dilatado el cuello uterino durante tres días y guiándose por la ecografía, el abortista introduce unas pinzas y agarra con ellas una piernecita, después la otra, seguida del cuerpo, hasta llegar a los hombros y brazos del bebé. así extrae parcialmente el cuerpo del bebé, como si éste fuera nacer, salvo que deja la cabeza dentro del útero. Como la cabeza es demasiado grande para ser extraída intacta; el abortista, entierra unas tijeras en la base del cráneo del bebé que está vivo, y las abre para ampliar el orificio. Entonces inserta un catéter y extrae el cerebro mediante succión. Este procedimiento hace que el bebé muera y que su cabeza se desplome. A continuación extrae a la criatura y le corta la placenta.
- Por Operación Cesárea
Este método es exactamente igual que una operación cesárea hasta que se corta el cordón umbilical, salvo que en vez de cuidar al niño extraído se le deja morir. La cesárea no tiene el objeto de salvar al bebé sino de matarlo.
- Mediante Prostaglandinas
Este fármaco provoca un parto prematuro durante cualquier etapa del embarazo. Se usa para llevar a cabo el aborto a la mitad del embarazo y en las últimas etapas de éste. Su principal “complicación” es que el bebé a veces sale vivo. También puede causarle graves daños a la madre. Recientemente las prostaglandinas se han usado con la RU-486 para aumentar la “efectividad” de éstas.
- RU-486
Se trata de una fármaco abortivo empleado conjuntamente con una prostaglandina, que es eficiente si se la emplea entre la primera y la tercera semana después de faltarle la primera menstruación a la madre. Actúa matando de hambre al diminuto bebé, al privarlo de un elemento vital, la hormona progesterona. El aborto se produce luego de varios días de dolorosas contracciones.
Prelatura guatemalteca donde se venera Santo Cristo de Esquipulas celebra jubileo
La Prelatura de Esquipulas , en la que se venera la imagen del Santo Cristo de Esquipulas, cumple este año 50 años de haber sido erigida canónicamente .Las celebraciones de este jubileo culminarán el sábado 16 de septiembre con una peregrinación desde las aldeas y montañas de Esquipulas hacia la Basílica donde se celebrará la Eucaristía.
El P. Hugo David López Hernández explicó que la Prelatura de Esquipulas, uno de los territorios eclesiales más pequeños de América , inició su historia cuando Pío XII en 1956 desmembró el municipio de Esquipulas de la Diócesis de Zacapa y la erigió como Prelatura, nombrando como primer Prelado al entonces Arzobispo de Guatemala, Mons. Mariano Rossell y Arellano.
En 1959 la Prelatura fue encomendada a los monjes benedictinos para atender mejor a los cientos de miles que visitan el Santuario de Esquipulas y velar por la atención espiritual de las seis parroquias que la conforman.
En la actualidad la Prelatura tiene una extensión de 523 kilómetros cuadrados, seis parroquias y 45 mil habitantes. Su actual Prelado es Mons. José Aníbal Casasola y el Abad y Vicario General es Héctor Sosa Paz.
Cultura y contracultura de muerte
Sí al Don de la Vida.

Nonatos, nonacidos, nascituros, nascendos, prenacidos, nascentes, nacientes, infantes, niños.
Urge poner el lenguaje al día no solo para incorporar nuevos términos o acepciones cuando se requieran, sino también cuando, por tergiversaciones o desvíos interesados, hay necesidad de corregir el abuso y rectificar su trayectoria desde la autenticidad léxica.
1.- Cultura -de colere- se refirió primero a la agri-cultura. Y ya, en Catón el Viejo (s. III a. C.). Cultor vitis es el que cultiva la viña; cultores veritatis, fraudis inimici, son, según Cicerón, los amigos de la verdad y enemigos del fraude; Marcial llama cultor Minervae a quien cultiva las letras. Para Cicerón, Philosophia est cultura animi ; y el culto y práctica religiosa es Cultura Dei.
La cultura es, ante todo, una labranza o laboreo, esfuerzo de las potencias espirituales y materiales para la elevación del hombre. Es también el mejor resultado de ese esfuerzo conseguido a través del tiempo por los diferentes pueblos. Engloba todos los valores que elevan al hombre y su dignidad en los distintos niveles. La cultura da al hombre capacidad de encontrarse a sí mismo y facilita caminos de superación. Cultura es, pues, concepto y contenido positivos. Nos enseña responsabilidad. El hombre se reconoce a sí mismo como proyecto y busca valores que lo perfeccionen y lo trasciendan. Por el contrario, lo que se oponga a esta aspiración de ser mejores y al esmero ético de crecer en dignidad, será, según los casos, incultura, subcultura, seudocultura, anticultura, contracultura.
El hombre no puede acceder a la verdadera y plena humanidad más que a través de la cultura, es decir, cultivando los bienes y valores de la naturaleza. Por tanto, siempre que se trata de vida humana, naturaleza y cultura están en la más íntima conexión.
Con la palabra “cultura” se indica, en general, todo aquello con lo que el hombre afina y desarrolla sus múltiples cualidades espirituales y corporales, nos enseña ya el Concilio en la Constitución pastoral Gaudium et Spes, 53).
El Evangelio es la más eminente forma de cultura porque integra todos los esfuerzos y posibilidades humanas para que el hombre vaya llegando a ser -fieri- lo que está llamado a ser: icono, imagen de Dios. Y Jesucristo, que representa los más altos valores humanos, es el innegable patrimonio cultural de la humanidad. El Evangelio vivo va asumiendo como propias todas las manifestaciones auténticas de valor y cultura del hombre. S. Pablo pregona atrevida e insistentemente: Todo es vuestro, Pablo, Apolo, Cefas, el mundo, la vida, la muerte, las cosas presentes, las futuras; todo es vuestro; vosotros de Cristo, y Cristo, de Dios (I Co 3 21-23).
(La Iglesia, en gesto que la dignifica, ha pedido sincero perdón repetidas veces, y en forma solemne, de todos sus pecados, de los malentendidos y errores que hubieren tenido lugar. A Dios y al mundo. ¿No es tiempo ya de que también el pensamiento de muchos hombres avance y no se retenga en la ignorancia, en resentimiento o en la revancha simplista? ¿Ha pedido perdón el mundo de la política, del poder, de los intereses? Ciertamente, la Iglesia no lo necesita. Solamente pide, en actitud intelectual y moral, o sea, cultural, que cultive la comprensión y el respeto mutuo. ¿Tiene el mundo un estatuto lejanamente parecido, verbi gratia, a la Constitución Gaudium et Spes del Concilio Vaticano II ?)
2.- Quienes llevamos la Luz de la Revelación debemos marcar el paso decididamente y trasmitir luz, certezas, seguridad. Lavemos fórmulas equívocas o deletéreas. Pongamos al día el lenguaje liberándolo de esas inexactitudes, tergiversaciones y maliciosos abusos que suelen hacerle los intereses disimulados, y aun descarados, de muchos gremios de la sociedad.
La manipulación de las palabras se convierte en mentira porque oculta la verdad y es grave hipocresía. Por la historia de la cultura sabemos que los límites u horizontes del lenguaje, son los límites u horizontes del mundo. También son definitorios de la persona. A modo de refrán:
Dime cómo te expresas y te diré tus veras.
Es deber nuestro, de los cristianos -ministros del Verbo- y maestros de la Palabra, devolver la verdad a las cosas; que es adecuar la palabra con la cosa: Adaequatio intellectus cum re. Una vez convenido el instrumento del lenguaje, debe respetarse, de lo contrario estaremos intencionadamente ocultando la realidad, y eso es engañar, mentir, -mentior- , esto es, esconder el verbum mentis, o sea, lo que se piensa, bajo el disfraz del verbum oris, lo que se dice. Que vuestro hablar sea sí, por sí; no, por no. Lo que pase de ahí procede del Malo, enseñaba Jesús (Mt 5 37).
S. Pedro, exhortando a los fieles, trae los sufrimientos de Cristo que nos dejó su ejemplo -upogrammón- (la muestra que el pedagogo escribe para que los niños la imiten) y sigamos sus pasos; y advertirle al cristiano, que por sentido de responsabilidad -propter conscientiam Dei- y debiéndose a la verdad, sufrirá injustamente padecimientos. Y Jesús los sufrió, a pesar de no hallarse dolo en su boca: Non est inventus dolus in ore eius (I Pe 2 19-22 ).
Muchos emplean hoy la palabra cultura, tanto para cosas positivas como negativas. Las cosas negativas no debieran llevar el nombre de cultura, pues encierra contradictio in terminis, máxime cuando se refieren a situaciones límite. Las necesidades lingüísticas y literarias fueron creando los metaplasmos para adecuar el lenguaje a lo que se deseaba expresar. Recurramos a metaplasmos también hoy, si fuere necesario, aunque con urgencia no tanto literaria, cuanto moral. A las situaciones negativas límite, como lo nefando, las aberraciones y el crimen, a eso es a lo que llamamos subcultura, anticultura y contracultura.
3.- En cualquier campo científico y, por supuesto, en el jurídico y moral, hay que hacer palmaria defensa de la vida del niño y protegerla con máximo cuidado desde el primer instante de la concepción; el abominable crimen del aborto debe ser condenado sin ambages (GS 51). El hombre, o lo es desde el principio, o no lo será nunca. Con palabras de Tertuliano: Homo est et qui est futurus: El hombre ya es el que será. Y puntualmente anota el profesor Picasso Muñoz en su Antología latina: “Regla de oro: un ser con potencialidad (no digo posibilidad) de ser persona, es ya una persona”.
En la Biblia leemos textos que dicen cómo Dios nos teje y va bordándonos ya en el vientre de nuestra madre: Tú has creado mis entrañas, me has tejido en el seno materno. Cuando me ibas formando (mi hipóstasis, leemos en los LXX) en lo oculto y entretejiendo en lo profundo de la tierra, tus ojos veían mi embrión -to akatérgaston mou-. Se definían todos mis días antes de llegar el primero. El P. Alonso Schökel expone una actual y bellísima exégesis de estos versillos (Sal 139 13-16).
4.- Cómo llamar al concebido y aún no nacido. – Las palabras cigoto, mórula, embrión y feto en su origen griego o latino, hacen referencia a la unión, semejanza, al brote, germinación, al fruto de la fecundación.
1. Zigoto: de zygotós = uncido, unido. Célula que resulta de la unión de dos gametos.
2. Mórula: de morula = (diminutivo de mora) embrión temprano que, durante el período de segmentación, tiene el aspecto de una mora.
3. Embrión: de en-brúo = brotar, germinar; surgir. Es un brote que germina, el nuevo ser vivo que acaba de ser concebido, y ya empieza a desarrollarse hasta adquirir las características morfológicas de la especie, y que acabará siendo completo lo que es ya en esencia: un ser humano. Microscópico organismo viviente que pesa, nos dicen, tan solo 15 diez millonésimas de gramo. Esta primera célula es un ser humano con identidad propia, con una composición genética propia y distinta de la de su madre. En esa primera célula se encuentran todas las cualidades genéticas del individuo, que irán desarrollarse progresivamente.
Feto: de fetus -a -um, preñado, que lleva el fruto de la fecundación. Fetosus: fecundo. Fetus -us, parto, nacimiento. El feto es, pues, el embrión, fruto de la fecundación que desarrollará lo que ya es esencialmente en su ser hasta el nacimiento. Médica y técnicamente pueden recibir con legitimidad, nombres y conceptuación diferentes; ónticamente, aun con nombre distinto, es la persona única e inviolable.
2. El nasciturus o nascituro: Utilicemos de modo corriente las verdaderas palabras que expresan la realidad, el hecho verdadero y completo. S. Agustín y Paladio ya emplean nasciturus como participio futuro. La palabra nasciturus o nascituro está vigente en el lenguaje jurídico y moral, pero muchos que incluso manejan el derecho, se esfuerzan por ignorarla. Nasciturus es part. fut. del verbo intransitivo nascor, nasci, natus sum, nacer. Tiene la composición de incoativo, es decir, el hecho de nacer se está ya realizando; de modo semejante, el verbo cresco, crecer, iuvenesco, ir haciéndose joven; senesco, ir haciéndose viejo, envejecer… etc… En el prenacimiento, diríamos, ya se está naciendo.
En el campo jurídico, la palabra ya está sustantivada; es un sustantivo: el que va a nacer, el que nacerá. No es una cosa que simplemente está ahí, manipulable. Sino un sujeto: el nasciturus, el nascituro. Palabra que debemos usar corrientemente, pues ello implica no solo el proceso natural de quien va a nacer, sino también configura la individualidad, alteridad -personalidad- del que ya se sabe, se espera que, está punto de, deberá nacer.
3. El nascendo: part. fut. de nascor. Señala deber e inminencia. En español podría llamársele también nascendo, pues el rasgo del deponente latino desapareció en castellano. Ya Aulo Gelio, gramático del s. II, emplea esta frase hablando de formar a los hombres ya en el seno materno: ad homines nascendos: a los que deben nacer, a los nascendos.
4. El nascente, el naciente: Es partic. pres. de nascor: que viene al nacimiento. Ya Tertuliano en su Apologeticum nos habla de manera clarísima y rotunda del crimen del aborto, y lo define como homicidii festinatio, que traduciremos, con el vigor verbal del cartaginés, como la prisa por matar. Y habla de prohibir nacer y de que, si se le mata, es el mismo crimen matar al nacido como al nascente ( natum o nascentem). Podemos usar, pues, el nascente, ya sustantivado, en su propia forma culta latino-española, o en la ya evolucionada de naciente.
5. El nonato: Nonato es funcionalmente un sustantivo compuesto de la negación non, y del adjetivo natus; así, de dos monemas (adverb. y partic. non natus, no nacido), formamos una sola palabra: nonacido o nonato. Es curioso que la misma Academia, que admite el vocablo nonato, lo considere solamente como adjetivo y con denotación restringida aplicada exclusivamente al no nacido naturalmente, sino sacado del claustro materno mediante la operación cesárea. O sea, lo aplica al ya nacido, aunque no naturalmente, pero no al que aún no ha nacido. ¿Y no es ya hora de pedirle a la Academia que introduzca la acepción de nonato, también como sustantivo, y con toda propiedad, para quien ha sido concebido y está ya en el claustro materno aunque aún no ha sido dado a luz?
Desde hace siglos viene empleando nuestro lenguaje, familiar y universalmente, el adjetivo nonato para referirse al célebre santo español, S. Ramón Nonato, mercedario y cardenal de la Iglesia en el s. XIV, y que ha quedado como su característico apelativo. Habiendo muerto su madre, fue extraído por cesárea del vientre materno. Y se le invoca como abogado y patrono de todas las madres gestantes y parturientas. Es correcto y oportunísimo extender la palabra nonato para referirnos, con toda propiedad, y como sustantivo, a los nonacidos, o sea, a los aún no nacidos, pero que son ya nascituros, es decir, que están para nacer, o sea, que deberán nacer, y que, de hecho ya son nascentes o nacientes, porque el verbo nascor (na-sc-or) es, por el infijo -sc-, de formación incoativa. La acción intransitiva-incoativa de nacer es un proceso desde la concepción hasta el nacimiento propiamente dicho.
6. El prenacido o nonacido: Como en la formación de nonato, lingüísticamente hablando es económica, al formar una sola palabra de dos monemas. Pero sobre todo, semánticamente cobra una expresividad mayor, incluso personalidad. El nonacido o el prenacido, empleado ya como sustantivo, es la persona que desde el instante de su concepción está en el seno materno y que posee todos los derechos intrínsecamente inerentes a él, y nosotros todos los deberes para con él.
Gracias al deber cristiano de poner conciencia en el mundo -propter conscientiam Dei (I Pe 2 19), en favor de la verdad y de la justicia, y para atajar la contracultura de muerte, se está universalizando el Día del Nonacido o del Niño por nacer, 25 de marzo, fiesta de la Anunciación y Encarnación. Varios países lo celebran ya con diversos actos, tanto oficiales en el marco civil, como eclesiales.
Nos incumbe devolver su significado a las palabras que, en lo posible, deben reflejar las realidades. Nomina sunt consequentia rebus, establece el derecho romano: los nombres deben ser consecuencia de lo que son las cosas; punto de partida del recto humanismo. Quien procede lealmente -qui facit veritatem, dice S. Juan- se acerca a la luz (Jn 3 21). O sea, la verdad se hace.
Y el primer modo de hacer la verdad es decirla.
P. D. Jiménez Sanz, oar