Rafael Landívar

 

Nació en la ciudad de Santiago de los caballeros de Guatemala, (hoy Antigua Guatemala) el 27 de octubre de 1731. 

            Estudio en Santiago de los caballeros en el colegio de San Francisco Borja; se graduó a  los 16 años de doctor en filosofía en la Universidad Real-Pontificia de San Carlos de Guatemala. 

            En el año 1749, después de la muerte de su padre Pedro de Landivar, se traslado a México para ingresar en la orden  religiosa de los jesuitas.  En 1755 fue ordenado sacerdote.  En 1761 regreso a Guatemala y llego a ser rector del colegio donde inicio sus estudios; fue profesor de latín en el colegio Espíritu Santo en Puebla México. 

            En 1767 el Rey Carlos III expulso de sus dominios hispanos a los jesuitas, Rafael tuvo que salir de su patria a los 36 años, no pudo despedirse de su madre Juana Javiera Ruiz de Bustamante, ni de su hermana única Rita Landivar de Lacunza. 

Entre sus obras están: 

v     Los lagos mexicanos.v     El Jorullo.v     Cataratas guatemaltecas.

v     Rusticatio Mexicana (su obra cumbre)

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Publicado en on Mayo 31, 2006 at 6:05 pm Comentarios (3)

Popol Voh

HISTORIA DEL TEXTO. El Popol Vuh, también conocido como “Manuscrito de Chichicastenango” o “Libro de los consejos”. Fue escrito poco después  de la conquista española, quizás por algún discípulo de los Frailes, que hablaba bien el Quiché y el español. 

            El manuscrito desapareció en medio de la catástrofe  que destruyó el señorío Quiché. Es posible que haya sido consumido por las llamas durante el incendio de Gumarcaah, provocado por los conquistadores españoles, o que de Utatlán haya pasado a Chichicastenango.   

            El destino del texto del Popol Vuh, se ignora ya que no se conoce detalles exactos del compilador, es una obra anónima. Se le considera como una obra colectiva, algunos afirman que el libro es el testimonio de las antiguas historias del Quiché, fue escrito por el indígena Diego Reinoso, protegido por el Obispo Marroquín, primer prelado  de Guatemala, pero no existe fundamento histórico y las afirmaciones al respecto son contradictorias. 

            El manuscrito de Chichicastenango, después de haber permanecido oculto por más de ciento cincuenta años, fue descubierto por el cronista, Fray Francisco Ximénez, de la orden de Santo Domingo, quien vivió en el convento de Santo Tomás de Chuilá. Se ganó la confianza de los nativos y como resultado de esta relación, pusieron en manos de él el texto original, del cual nació la primera versión castellana del manuscrito con el título de: Historia del Origen de los Indios de esta Provincia de Guatemala.

 

            Durante los años 1853 y 1854 llegó a Guatemala Carl Schezer, fue entonces cuando pudo observar en la Universidad, volúmenes  de las de las obras de Ximénez, trasladados a esa casa de estudio superiores después de la expulsión de los frailes y clausura de los conventos en 1829. 

            En 1830 Juan Gavarrete proporcionó a Scherzer una copia de la versión castellana del Popol Vuh. Gavarrete publicó otra versión del Popol Vuh. En 1855 viajó hacia Guatemala el abate Charles Ettienne Brasseur de Bourbourg, él se comunicó con Gavarrete, y fueron muy buenos amigos y él le proporcionó la versión del Popol Vuh al abate Brasseur, él se dedico a estudiar el idioma Kiché y aprendió a leer y escribir y se ocupó de la traducción del Popol Vuh, en el idioma francés, la cual fue publicada en parís en el año de 1861. 

           Este manuscrito original, fue puesto en subasta pública y fue adquirido por Edward E. Ayer. Actualmente se encuentra en la Biblioteca de Newberry en Chicago, según información de Adrián Recinos, quien lo descubrió dentro del volumen del manuscrito Artes de las Tres Lenguas (Kiché, Cachiquel y Zutuhil), obras de Francisco Ximénez. 

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Aspectos físicos y mentales de la lectura II

La lectura física y la lectura mental mixta limitan la velocidad máxima de lectura a unas 300 palabras por minuto (+/- 20%) en lectores excelentes pero no entrenados. Y esto es así necesariamente pues esa es la velocidad máxima posible para las cuerdas vocales.

En contraste, un lector entrenado con la lectura mental pura puede leer más de 1000 palabras por minuto.

La lectura física tanto como la lectura mental mixta de alguna manera son útiles para la comprensión completa. Si bien es posible leer sin usar la lectura física ni la lectura mental mixta, para quienes intentan aprender técnicas de lectura de alto rendimiento es fundamental comprender que al principio de un entrenamiento en técnicas de lectura desentenderse de éstas afecta lógicamente a la comprensión y a la retención. En general, muchos estudiantes de técnicas de lectura de alto rendimiento fracasan por no tener en cuenta un avance graduado por el control sistemático de la velocidad de comprensión.

Hay tres ritmos o velocidades en juego: a.      La velocidad de la percepción visual, que es mayor que b.      La velocidad de la comprensión que, a su vez, es mayor que c.      La velocidad de la retención Un entrenamiento descuidado se basará unilateralmente en la velocidad de percepción, que lógicamente es mayor que la velocidad de comprensión.

La lectura física y/o la lectura mental mixta, en un lector convencional, son particularmente importantes al leer material abstracto que no se puede representar mentalmente con facilidad, y particularmente cuando en el texto se utilizan frases largas y complicadas.

En un lector convencional, cuando el material es difícil de representar mentalmente, la sintaxis y el orden de las palabras pueden ser las únicas guías hacia el significado y la comprensión. Por otra parte, cada vez que el lector convencional se halla con palabras desconocidas o de definición dudosa, la velocidad de lectura desciende involuntariamente.

Antes de que un estudiante pueda aprender a superar las barreras fisiológicas de la lectura tiene que aprender a distinguir claramente entre la lectura mental mixta y la lectura mental pura. ·         En la lectura mental mixta aún prevalecen las palabras y su sonoridad. ·         En la lectura mental pura sólo prevalecen las ideas, los significados y las formas visuales en las que se presentan. Llegar a superar las barreras fisiológicas de la lectura requiere un pasaje gradual de las palabras y sus formas sonoras hacia las ideas y sus formas visuales; sin desligarse en ningún momento del objetivo de lograr una mayor velocidad de comprensión.

Publicado en on Mayo 22, 2006 at 5:19 pm Dejar un comentario

Aspectos físicos y mentales de la lectura I

Cuando deseamos perfeccionar nuestra manera de leer tenemos que diferenciar al menos tres tipos de lectura:

A.     Lectura física: en esta manera de leer es importante la pronunciación en voz alta de las palabras que se leen. Este es el nivel más básico en la habilidad lectora. La lectura física, para el lector adulto, no es en todos los casos necesaria; conscientemente, quizás lo es más al leer poesía (en la cual la sonoridad y el ritmo son componentes estéticos importantes). B.      Lectura mental mixta: aquí tiene mayor importancia una representación mental de la pronunciación vocal y se da conjuntamente con una representación kinestésica de la lectura en voz alta: en los movimientos equivalentes de la lengua, de la laringe, el ritmo y la respiración – existe una representación kinestésica subconsciente del acto de leer en voz alta pero no se presenta la pronunciación audible para nosotros o para otras personas. En el caso de la lectura mental mixta, generalmente presente en todos los lectores adultos, vemos que se experimenta como que es siempre necesaria, aunque no sea así en realidad. La mayoría de la gente experimenta a la lectura mental mixta como conectada físicamente con la boca, la garganta, y también con la respiración. C.     Lectura mental pura: hay un entendimiento directo a partir de las imágenes de las palabras o frases, sin la expresión física de la pronunciación ni la representación mental y subvocal de la misma. Es una lectura de ideas antes que de frases y palabras. La lectura mental pura se experimenta más en el interior de la cabeza, sin conexión física a los órganos vocales o a la respiración; sólo habrá una clara conexión con la vista y una consciencia del pensamiento basada en la comprensión del flujo de palabras que se perciben como conjuntos con sentido (sintagmas). La lectura física y la lectura mental mixta limitan la velocidad máxima de lectura a unas 300 palabras por minuto (+/- 20%) en lectores excelentes pero no entrenados. Y esto es así necesariamente pues esa es la velocidad máxima posible para las cuerdas vocales.

En contraste, un lector entrenado con la lectura mental pura puede leer más de 1000 palabras por minuto.

La lectura física tanto como la lectura mental mixta de alguna manera son útiles para la comprensión completa. Si bien es posible leer sin usar la lectura física ni la lectura mental mixta, para quienes intentan aprender técnicas de lectura de alto rendimiento es fundamental comprender que al principio de un entrenamiento en técnicas de lectura desentenderse de éstas afecta lógicamente a la comprensión y a la retención. En general, muchos estudiantes de técnicas de lectura de alto rendimiento fracasan por no tener en cuenta un avance graduado por el control sistemático de la velocidad de comprensión.

Publicado en on at 5:17 pm Comentarios (1)

Vocabulario II

Vocabulario para desasnarse.

  1. Sinalefa. (Del lat. sinaloepha, y este del gr. συναλοιφή, de συναλείφειν, confundir, mezclar). f. Fon. y Métr. Enlace de sílabas por el cual se forma una sola de la última de un vocablo y de la primera del siguiente, cuando aquel acaba en vocal y este empieza con vocal, precedida o no de h muda. A veces enlaza sílabas de tres palabras; p. ej., Partió a Europa.
  1. Metástasis. (Del gr. μετστασις, cambio de lugar). f. Med. Propagación de un foco canceroso en un órgano distinto de aquel en que se inició.
  1. Circense. (Del lat. circensis). adj. Perteneciente o relativo al espectáculo del circo, o que es propio de él. . Se dice de los juegos o espectáculos que hacían los romanos en el circo.
  1. Cefalópodo. (Del gr. κεφαλή, cabeza, y ‒́podo). adj. Zool. Se dice de los moluscos marinos que tienen el manto en forma de saco con una abertura por la cual sale la cabeza, que se distingue bien del resto del cuerpo y está rodeada de tentáculos largos a propósito para la natación y provistos de ventosas.
  1. Mercenario, ria. (Del lat. mercenarĭus). adj. Dicho de una tropa: Que por estipendio sirve en la guerra a un poder extranjero. || 2. Que percibe un salario por su trabajo o una paga por sus servicios. U. t. c. s. || 3. mercedario1. U. t. c. s. || 4. m. Hombre que desempeña por otro un empleo o servicio por el salario que le da.
  1. Diacrónico, ca. adj. Se dice de los fenómenos que ocurren a lo largo del tiempo, en oposición a los sincrónicos. || 2. Se dice de los estudios referentes a estos fenómenos.
  1. Sincrónico, ca. (Del gr. σγχρονος; de σν, con, y χρνος, tiempo). adj. Fís. Dicho de un proceso o de su efecto: Que se desarrolla en perfecta correspondencia temporal con otro proceso o causa. || 2. Ling. Se dice de las leyes y relaciones internas propias de una lengua o dialecto en un momento o período dados. || 3. Ling. Se dice del estudio de la estructura o funcionamiento de una lengua o dialecto sin atender a su evolución.
  1. Sindéresis. (Del gr. συντρησις). f. Discreción, capacidad natural para juzgar rectamente.