EL NIÑO Y LOS CLAVOS

Había un niño que tenía muy mal carácter.  Un día, su padre le dio una bolsa con clavos y le dijo que cada vez que perdiera la calma debía clavar un clavo en la cerca de detrás de la casa.
 El primer día, el niño clavo 37 clavos en la cerca.  Pero poco a poco fue calmándose, porqué descubrió que era mucho más fácil controlar su carácter que clavar los clavos en la cerca.  Finalmente, llegó el día en que el muchacho no perdió la calma para nada y se lo dijo a su padre, y entonces éste le sugirió que por cada día que controlara su carácter debía sacar un clavo de la cerca.  Los días pasaron, y el joven pudo finalmente decirle a su padre que ya había sacado todos los clavos de la cerca.  Entonces el padre llevó de la mano a su hijo a la cerca d atrás.


-  Mira, hijo,  has hecho bien pero fíjate en todos los agujeros que quedaron en la cerca.  La cerca nunca será la misma de antes.  Cuando dices o haces cosas con mas genio dejas una cicatriz, como este agujero en la cerca.  Es como meterle un cuchillo a alguien: aunque lo  vuelvas a sacar, la herida ya quedó hecha.  No importa cuántas veces pidas perdón: la herida está allí.  Y una herida física es igual que una herida verbal. Los amigos son verdaderas joyas a quienes hay que valorar.  Ellos te sonríen  y te animan a mejorar.  Te escuchan, comparten una palabra de aliento y siempre tienen su corazón abierto para recibirte


 Piense… 

¿Cuáles han sido las consecuencias de mi carácter?
¿Qué clavos podría quitar de alguna cerca los cuales tienen mucho tiempo de estar ahí?
¿Qué puedo hacer cuando soy víctima de los clavos de otras personas?

Publicado en  on Abril 19, 2006 at 1:48 am Dejar un comentario

El vuelo del Halcón

Un rey recibió como regalo dos pequeños halcones y se los entregó al maestro de caza para que los adiestrara.
 Pasado unos meses, el maestro le informó al rey de que uno de los halcones estaba perfectamente, pero que al otro no sabía lo que le sucedía: no se había movido de rama donde lo dejó desde el día en que llegó.
 El rey mandó llamar a curanderos y sanadores par que vieran al halcón, pero nadie pudo hacer volar al ave.  Encargó entonces la misión a miembros de la corte, pero sin resultado.  Al día siguiente, el monarca pudo observar desde la ventana que le ave aún seguía inmóvil.
 Entonces decidió comunicar a su pueblo que ofrecería una recompensa a la persona que hiciera volar al halcón.  A la mañana siguiente, vio al halcón volando ágilmente por los jardines.  El rey ordenó:
       Traedme al autor de este milagro.
Su corte rápidamente le presentó a un campesino.  El rey preguntó:
     ¿Tú hiciste volar al halcón? ¿Cómo lo hiciste? ¿Eres mago?
Intimidado, el campesino le dijo al rey: 
Fue fácil, mi rey.  Sólo corté la rama, y el halcón voló.  Se dio cuenta de que tenía alas y se echó a volar.
 Piense…
 Si el halcón que no volaba me  representara, ¿Cómo sería?
¿En qué rama estoy sentado yo más de lo debido?
Y si yo conozco a personas que no quieren volar ¿qué ramas podría yo contribuir a cortar?

Publicado en  on at 1:47 am Dejar un comentario

Moralejas

Las piedras  

Un experto asesor de empresas en Gestión del Tiempo quiso sorprender a los asistentes a su conferencia. Sacó de debajo del escritorio un frasco grande de boca ancha. Lo colocó sobre la mesa, junto a una bandeja con piedras del tamaño de un puño y preguntó:

- ¿Cuantas piedras piensan que caben en el frasco?

Después de que los asistentes hicieran sus conjeturas, empezó a meter piedras hasta que llenó el frasco.

Llego preguntó:

- ¿Está lleno?

Todo el mundo lo miró y asintió. Entonces sacó de debajo de la mesa un cubo con gravilla. Metió parte de la gravilla en el frasco y lo agitó. Las piedrecillas penetraron por los espacios que dejaban las piedras grandes.

El experto sonrió con ironía y repitió:

- ¿Está lleno?

Esta vez los oyentes dudaron:

- Tal vez no.

- ¡Bien!

Y puso en la mesa un cubo con arena que comenzó a volcar en el frasco. La arena se filtraba en los pequeños recovecos que dejaban las piedras y la grava.

- ¿Está bien lleno? preguntó de nuevo.

- ¡No!, exclamaron los asistentes.

Bien, dijo, y cogió una jarra de agua de un litro que comenzó a verter en el frasco. El frasco aún no rebosaba.

- Bueno, ¿qué hemos demostrado?, preguntó.

Un alumno respondió:

- Que no importa lo llena que esté tu agenda, si lo intentas, siempre puedes hacer que quepan más cosas.

- ¡No!, concluyó el experto: lo que esta lección nos enseña es que si no colocas las piedras grandes primero, nunca podrás colocarlas después. ¿Cuáles son las piedras grandes en tu vida?. ¿Tus hijos, tus amigos, tus sueños, tu salud, la persona amada? ¿o son tu trabajo, tus reuniones, tus viajes de negocio, el poder o el dinero? La elección es tuya. Una vez te hayas decidido…, pon esas piedras primero. El resto encontrará su lugar

Moraleja.

Si siempre haces lo mismo, sólo obtendrás lo que ya tienes. Si deseas algo nuevo, haz algo diferente.   El fracaso no existe, sólo existen diferentes resultados.

Si alguien puede, tú también puedes.

No se puede solucionar algo si repites lo mismo que lo causó. Si usas nuevas estrategias, el resultado cambiará.

Publicado en  on at 1:46 am Dejar un comentario

20 claves para el éxito

Cásate con la persona indicada. Esta única decisión

determinará el 90% de tu felicidad o infelicidad.

Trabaja en algo que disfrutes, y que sea digno de tu tiempo y talento.

Dale a la gente más de lo que espera y dalo alegremente.

Convertite en la persona más entusiasta que conozcas.

Sé indulgente contigo mismo y con los demás.

Sé generoso.

Ten un corazón agradecido.

Persistencia, persistencia, persistencia.

Disciplinate a ahorrar dinero aún con el sueldo más modesto.

Trata a aquellos que conozcas como te gustaría se tratado.

Comprométete a una constante mejora.

Comprométete con la calidad.

Comprende que la felicidad no está basada en las posesiones,

poder o prestigio, sino en las relaciones con la gente que amas y respetas.

Sé leal.

Sé honesto.

Sé decisivo, aún cuando esto signifique que a veces estés equivocado.

Deja de culpar a los demás. Responsabilízate por cada área de tu vida.

Sé audaz y valiente. Cuando mires hacia atrás en tu vida,

lamentarás más las cosas que no hiciste de las que hiciste.

Preocúpate por aquellos que amas.

No hagas nada que no hiciera sentir orgullosa a tu madre.

Publicado en  on at 1:44 am Dejar un comentario

Confianza en uno mismo

La confianza

Todos necesitan el levantar su confianza en si mismos algunas veces, así que sigue estos consejos:

Cuando necesites levantar tu confianza o auto estima, encuentra 3 cosa que te hagan sentir bien. Estas podrían ser recuerdos de buenos tiempos, música, un regalo de vacaciones o la cara de una persona, usa fotos si eso ayuda. Practica el pensar acerca de ellos y el traerlos a la mente. Desarrollando confianza que dure (debido a la forma en que las emociones se ajustan a los recuerdos) te vas a entrenar rápidamente a sentirte bien cuando quieras, esto es una gran ayuda.

El sentirse cohibido/a es el enemigo numero 1 de la confianza. Aprende a mantener tu atención fuera de ti mismo/a. Tu puedes hacer esto fácilmente siguiendo estos pasos:

Si te das cuenta que te haz vuelto cohibido/a (tu normalmente puedes saberlo porque te empiezas a sentir ansioso/a, escoge alguna cosa todos los días la que puedas ver y estudiar en detalle. Por ejemplo: examina una puerta o un paisaje, mira las diferentes texturas y sombras de color, pregúntate acerca de quien las hizo y como y continua así. Lo importante es que tu aprendas como mantener tu atención fuera de ti mismo/a.

Si tu te sientes cohibido/a en una situación social. Es normalmente porque tu no tienes suficiente que hacer. Enfócate en cual es tu propósito en la situación. Ya sea que tu estés allí para:

Descubrir si a ti te gustan las otras personas en la situación.
Hacer que otros se sientan cómodos.
Descubrir alguna información sobre algo o alguien.
Haz contacto de negocios, y continua de esa forma.

Es fácil el sentirse cohibido/a si tu no tienes nada que hacer, pero es mucho más difícil el sentirte de esa forma si tu atención esta ocupada por una tarea. Piensa en lo cómodo/a que tu has estado con otros cuando ustedes han estado trabajando en un objetivo común. El objetivo común de socializar podrías ser el hacer amigos. Podría ser el intercambio de información beneficiosa mutua. Podrías ser lo que quieras que sea.

No hagas caso a la critica negativa, incluso la que viene de ti, desafía tus propias suposiciones. Aquí hay unas cuantas para empezar:

La gente que se ve segura de sí misma también tiene malos momentos.
Solo porque tu te sientes con tu auto confianza baja, no quiere decir que las otras personas lo puedan notar.

Publicado en  on at 1:44 am Dejar un comentario